Hola.

Mi nombre es Valero. Tengo 18 años y nací en Madrid. He vivido allí durante bastante tiempo, unos 16 años. Prácticamente me he criado allí. Más tarde, por motivos de trabajo de mi familia, tuve que marchar a Montehermoso (Cáceres), pueblo natal de mis padres y demás parientes. He vivido allí durante 2 años, y ahora estoy estudiando en Cáceres capital.

No sabía cómo empezar esto, pero así lo he decidido y porque no se me ocurría algo mejor. Hoy, como hace unas cuantas horas...quizá días, me siento...ni bien ni mal...sólo me siento aquí delante, para contar, a quien lo lea, sobre mí. No me sentiré mal si esto no se mira, la verdad, la gente no suele mirar las cosas malas de los demás. Sea así el dicho de "Rie y todos reirán contigo, llora y te quedarás solo". Yo pienso, por mi parte, que ria o llore, pocas personas estan o estarán de mi lado. Es así. Y esto tiene su historia.

La historia de hoy...historia de mi vida. En mi vida, cuando era pequeño, era feliz. Todos cuando somos jovenes y niños somos felices excepto si no conseguimos nuestros caprichos materiales. Vas creciendo y poco a poco te vas dando cuenta de las cosas, los pensamientos de los demás, sus opiniones, sus virtudes, sus defectos, etc. en una lista bastante larga que no mencionaré aquí. Todavía recuerdo el miedo que pasé al entrar por primera vez en mi colegio. No quería que mi madre me soltara, que me dejara. Cuando llegas a clase, todos te miran extrañados, pero, poco a poco, vas haciendo amigos. Yo no sé de las demás personas, pero mi infancia en particuar no fue muy buena. Los profesores no me gustaban, si veían que algo te costaba hacer, ellos te urgaban en la herida para ver cuánto más podías soportar. Por otra parte, Había compañeros fieles, los cuales se han ido perdiendo a través del paso del tiempo y la distancia, hasta que solo queda una persona. Por otro lado, estaban los compañeros que iban a lo suyo, tenían sus grupos predeterminados, la linea de su sociedad demasiado bien marcada, no sea que un espía se fuese a colar. En mi caso, ese grupo solía ser el grupo de los futbolistas, gente que va todas las tardes a entrenar en un equipo de fútbol, y que, por lo tanto, jugaban mucho mejor que tu. Total, que tu vas y te eligen el último, la escoria de la clase, una maldición para el equipo en el que estás. Intentando que esa maldición no asome por todos lados, deciden jugar su propio equipo. Es como si fueras un vagabundo de la calle, todo el mundo te ve, pero nadie quiere hacerlo, no eres bueno para sus ojos.

Por supuesto, no me dieron oportunidad de saber si yo podría jugar bien o no, simplemente, no vas a un entrenamiento, no eres bienvenido. Juegos en los que los mejores son los que importan, y el restono valen de nada. Así me sentí aquella vez, y así me sigo sintiendo muchas veces. Nada. Esa palabra que lo engloba todo. Sólo una persona se fiaba de mí, sólo una persona se preocupaba por mí. Era una amiga de verdad. Si, iba a entrenamientos de futbol por las tardes, como los demás, pero tenía cabeza, y no se dejaba guiar por el egoismo como los demás. Para añadir, era bastante mejor que todos jugando al futbol, podría regatearse el campo entero y ninguno podría quitarle el balon si ella se lo propusiera. Pues si yo estaba en su equipo era la única que me pasaba el balón, un gesto que para mí significaba mucho, ya que nadie lo hacía. Pero si estais pensando que por eso te puede llegar a gustar alguien, estais totalmente equivocados. Era una gran amiga, y lo siguió siendo, hasta que marché de Madrid. Luego ya sólo se hablaba por msn.

Pues bien, ese sentimiento de inferioridad frente a los demás, de sentirse como "nada", pues todo el mundo te trataba mal, sólo porque no satisfaces su gran pasión, el fútbol, el juego de machos por excelencia, acaba colándose en ti, hasta que decides que lo mejor, para no sufrir, es ver los toros desde la barandilla y no jugar. Sufres, si, pero al menos puedes reirte si alguien se cae y acabas pensando "tanto que juega bien al fútbol, y luego se cae por una china".

Chulitos. Éso eran. Se creían superiores por dominar un deporte. Así, la discriminación en el resto de actividades estaba asegurada. Si eres malo en ese deporte, eres malo en lo demás. ¿Cosas de críos? Si, pero esas cosas quedan clavadas en ti, porque forman parte de tu vida, y tu y sólo tu eres el que la vives.

Creces, y empiezas a "pensar mal", y como te gusta, pues siempre lo haces. Te lo pasas bien. Pero si lo haces demasiado es perjudicial. Sea como sea, es malo. La gente siempre tiene la razón, y en el sistema, eres tú el que está mal. Aburres a la gente. Ése es uno de los grandes problemas que siempre me han atormentado y que lo sigue haciendo. Pero sigo con mi historia, historia de mi vida. Eres como eres, y al final, dices muchas paridas, porque tu te lo pasas bien así. Ésto al parecer aburre muchíiiiiisimo a las personas, pero no lo llegais ni a imaginar. Ahí es cuando los "amigos", más bien compañeros de clase, se empiezan a perder. La gente empieza a pensar que eres tonto, así de fácil y sencillo y para toda la familia.

Ya no hay vuelta atrás.

Sólo unos pocos se siguen llevando contigo. Siguen aguantando tu forma de ser. Eso se merece un aplauso, si. Pero...ay! Los cambios del destino tan vertiginosos sus caminos....deciden...por ti...y te llevan a tu pueblo, por razones que no voy a desvelar.

Dolor, mucho dolor. Dejas amigos de toda la vida, que te acompañaron en tus momentos difíciles y te preparas para un nuevo año de bachillerato en el pueblo natal de tus padres. En aquel pueblo ya tenía amigos de otros años, de las veces ke mis padres y yo ibamos de vacaciones. Por lo tanto, ahora ellos eran mis amigos. Y una vez mas, ellos, como vas poco, se interesan por ti. Y dices...¡vaya! ¡qué bueno venir al pueblo a vivir con tan excelentes amigos! ¡Se preocupan por mi! ¡Me llaman todos los días! Sentimientos de felicidad y emoción que poco a poco van menguando al comprobar que con el paso del tiempo la gente se va cansando de ti. Ya no te llaman, te enteras por terceras personas que han salido de fiesta sin ti... Te vas hundiendo cada día más en unas arenas movedizas en las que cuanto más te mueves para alcanzar a tus amigos, más te vas hundiendo sin remedio. Al final te enteras: eres tonto. Si, eso es justo lo que la mayoría del grupo piensa de ti. Dices paridas, bailas canciones a tu puta bola, dices lo que piensas de cualquier cosa, "piensas mal"...Una lista larga de terminar. No se sabe si es por tu aspecto físico, tu forma de ser, forma de pensar, o es simplemente las cosas que dices. Pero eres tonto.

Al final, con la llegada del amor a tu vida (¡por fin!) los demás se muestran más reacios a ti, si cabe. Los tios, grandes ligones, tu, no eres de ellos, no te has liado con 16 años con 10 o 12 tias. No eres de su grupo. Vaya. Otra vez lo mismo que cuando tenias 10 años. Ahora tengo yo el amor. Uuuhhhh ¡suena vengativo! Pero vaya, cuál es tu sorpresa cuando a los demás no les hace mucha gracia que te lleves tan bien con una tia. Pues si, ahora no hacen más que preguntarte si ya has hecho el amor con ella, cuantas veces te has liado o simplemente cuántas broncas has tenido con ella. Vas pasando de ellos, y los empiezas a ver con malos ojos, si cabe más todavía, pues ya te criticaban antes y ahora todavía más.

La bola se va haciendo cada vez más grande hasta que al final llega a ti. Sentimientos se exaltan y la envidia o lo que sea, aparece, con lo cual, decides que ellos ya no son tus amigos, pues a tu novia no la quieren en su grupo, y mirandote con cara de...y a ti tampoco te queremos. Te ponen verde...rojo...morado...y te vas. No quieres saber nada más de ellos. Para colmo, observas cómo al unico amigo que ha estado siempre apoyándote en todo momento ve como te marchas y te pone cara de: lo siento, es lo que decidió la mayoría.

Tu novia tiene una amiga y esa amiga un novio, ése novio a su vez unos amigos, y acabas saliendo con ellos. Después de tus vivencias anteriores en toda tu vida, decides que lo mejor es dejar de aparentar ser tonto, y controlar tus pensamientos, lo que dices y lo que haces. Ahora eres una persona serena, tranquila, piensa mal un poquito, pero lo suficiente como para que no te miren mal. Eres sensato, y adoptas una vida más tranquila. Tú tienes 17 y ellos tienen 20, por lo tanto, si sigues haciendo lo que has hecho toda tu vida, apaga y vámonos. En definitiva, te adaptas a ellos, eres como ellos, intentas seguir sus pasos, allá donde fueres, haz lo que vieres. Notas que tienen más o menos tus gustos de música (rock, fundamentalmente) y salen a los sitios que a tí te gusta ir. Te lo pasas bien con ellos, ellos te aceptan. Todos somos felices.

Sí, dejé que una parte de mi muriera en aquel momento, un chico un tanto alocado y pensador malo nato, para convertirme en alguien alguien más respetable, o que, por lo menos, no tuvieran la idea de "tonto". ¡Por favor! ¡Me sentía bien cuando no era tonto! ¡Me sentía aceptado! Pero bueno, me "sentía" pues ya no más.

Mi novia, con la que llevo dos años y es una bellisima persona, si la conoces bien, tuvo que marchar este año a Alicante, por motivos de estudios superiores. Pena, mucha pena, y dura, muy dura la separación al menos física. Seguimos juntos, pero ella está lejos, y no puede ayudarme en muchas ocasiones como lo hacía antaño. En este momento, si no es por algunas personas y mi novia, sobre todo por ella, estaría solo. Mucha gente a mi alredeor, pero solo en mi interior. Ella me ayudó a superar la ruptura con mis antiguos amigos, y ella era la que tenía la amiga que me daría nuevos amigos. A ella, Melodi, le debo muchas cosas, ya que sin ella, no sólo se me podría haber pasado peor todo el dolor, sino que nunca lo hubiera superado.

Ahora estoy empezando a tener el mismo problema de amistades, y ella y otras dos personas más son las que me apoyan y me dan consejo cuando me es necesario. Toda mi gratitud hacia esas personas. Gracias. De corazón.

El problema es que este grupo en el que me encuentro es un grupo en el que la mayoría tiene pareja, excepto una persona.

Ahora que mi pareja está lejos de mi, y que no puede venir casi ni un fin de semana por mes, me siento como de sujetavelas si no es por uno de los que considero mejor amigo de ahí. Su novia también está lejos, y solemos salir los tres juntos. El problema está cuando ese amigo tan especial debe marchar a ver a su novia. Sólo quedamos dos, y parece que el otro elemento del grupo no está muy a gusto conmigo, y, o no sale, o se pone a hablar con la novia de otro del grupo, dejándome a mí solo.

Llevo aguantando esto unos cuantos fines de semana, cuando vengo al pueblo por ellos principalmente, y por otro lado por ver a mi familia (que poco me apoya y poco me interesa), ya que, como dije al principio, estudio en Cáceres.

Cambiando un poco de tema, en el piso en el que vivo en Cáceres, somos 3 chicas y yo. una de las chicas es una integrante del grupo de amigos; las otras dos, no las conocía antes. Una de ellas, me cae bastante bien, bastante liberal y fiestera, se lo pasa de puta madre vamos xD.

Mi novia también es muy fiestera, pero muchas veces por miedo a hacer el tonto, no bailo lo que debería con ella. Mal hecho por mi parte, lo sé, pero tengo la sensación de que me viene de pequeño y que no es una rabieta de "sólo por no parecer tonto no lo hago..." Como toda mi vida he sido judgado así, pues ya me quedé con la copla. Quizá ahora que pienso sea un gran error el que cometí al tomar la decisión de ser más sensato y pensarlo todo para evitar la mofa popular.

Pero ¡qué grata sorpresa cuando llegan a tus oidos cosas como..."no se que haceis juntos tu novia y tú, siendo ella tan fiestera y tú tan...aburrido"!

D-O-L-O-R

Aburrido, la palabra clave de mi existencia, el dolor ha llegado a mi...una vez más.

Toda mi vida siendo como soy, para que se rian de mi y me llamen tonto. Decido cambiar, y en vez de mejorar las cosas, como creía que hacía, lo único que hago es...ser aburrido. ¡Qué planazo señoras y señores!

Mis sentimientos ahora se revolucionan y yo vuelvo a cambiar. Pero ahora no sé qué decisión tomar, si una de las anteriores o quizá una nueva. "Sólo se que no sé nada" decía Sócrates, y ahora, es asi como me siento, perdido, sin saber qué hacer, y sólo esperando la navidad para reunirme de nuevo con mi novia e intentar pasar el mayor tiempo posible con ella, ya que los dos tenemos tareas que hacer en estas navidades, y que no son precisamente prescindibles.

Si han tenido las grandes ganas de leer este pedazo de tocho, quizá aburrido, si, pero a pesar de eso sentimental y del más recondito lugar de mi corazón, entonces denme su opinión, si gustan, sobre qué debería hacer. No es que les vaya a hacer caso, perdónemen, pero son necesarias las diferentes vistas de esta situación que no sé cómo describir. Si les sirve de algo, en lo que pienso es en ser como soy, aburrido cuando quiera, tonto también....y quizás divertido...

Comenten, yo estaré aquí para verlo y responderles.

Un saludo a todos.